
Buen ejemplo de cómo la publicidad crea una serie de gratificaciones representadas por situaciones de felicidad exagerada que inducen, sobre todo a las niñas y niños, a querer participar de lo que el producto ofrece (no de lo que es). En este anuncio se promocionan diferentes tipos de chocolate.
Te explico un poco el spot ya que no he conseguido descargarlo para incluírtelo (aunque imagino que sabrás de cual estoy hablando)Se escenifica en una casa espaciosa y confortable donde una madre se preocupa por la buena alimentación de sus hijos e hijas, aunque en ningún momento se habla de los valores alimenticios de los productos. Los únicos términos que definen la supuesta calidad de los chocolates anunciados son las expresiones “favorito” y “riquísimo” pronunciadas por los hijos e hijas.
Pero si nos remitimos al lema del anuncio: “Con Kinder y Nutella, ganar nunca ha sido tan fácil”, deducimos que el objetivo del spot es crear una serie deseos acumulativos que se pueden obtener si consumimos, una y otra vez, productos de esta marca en lugar de cualquier otra.
Cuanto más chocolate Kinder compres, más puntos obtendrás y más premios podrás conseguir. Es decir, lo que se busca es asegurar la venta de forma indirecta gracias al enganche del público infantil a unas necesidades creadas ajenas a la buena alimentación o al placer gustativo.
El lema del anuncio va acompañado de música dinámica y de escenas que se suceden una tras otra a ritmo acelerado, en las que el acto de coger y ganar están presentes en todo momento.
Proporcionan una imagen de familia feliz a través del consumo y la posesión de objetos destinados a colmar el tiempo de ocio. En este caso tener es sinónimo de felicidad.
El target de este anuncio son los niños y las niñas y el anuncio lo que crea es el escenario perfecto para mantener e incrementar la dinámica consumista, vendiendo imágenes y símbolos que se asocian a los productos y que, a modo de reclamo, incitan compulsivamente a la compra.